Las he regado
y las he puesto al sol.
Cuando era niño
mi madre sembraba petunias
y cuando florecían
alegraban la terraza
durante meses.
Pero había que esperar
a que crecieran lo suficiente
para saber de qué color
iban a ser sus flores.
He sembrado las petunias
y, evocando mi infancia, pienso,
¿de qué color serán sus flores?
Cuando llegue la primavera
dejaré de ser un ignorante.
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